MERIENDA SOLIDARIA

Un año más, desde el colegio queremos sensibilizar a toda la comunidad educativa a través de la Merienda Solidaria, coincidiendo con la Campaña de Manos Unidas 2018: "COMPARTE LO QUE IMPORTA", con todos aquellos que no tienen las mismas oportunidades que nosotros y, en este año especialmente, que es el de la canonización del Padre Faustino, ya que fue quien fundó el Instituto con el fin de ayudar a aquellos que más lo necesitaban, bajo el espíritu de evitar que la ignorancia del corazón se pierda entre las tinieblas de la ignorancia.

Para ayudarnos en esta labor, el pasado 2 de febrero, acudió a transmitirnos su experiencia personal, Javier Urbano, voluntario de ACOES Madrid que nos contó cómo esta asociación y todos sus miembros han sabido ver las necesidades en Honduras.

 

Es muy enriquecedor volver a conocer de primera mano la ayuda que muchos podemos prestar a los que más lo necesitan y una vez más no queremos que esta ayuda se quede solo en Honduras, África, India, …que es muy necesaria y por la que todos debemos de sentirnos responsables y colaboradores.

Al celebrar nuestra merienda solidaria nos sensibilizamos con todas aquellas personas que pasan hambre, pero por desgracia, existen muchos tipos de hambre dentro de nuestra sociedad: de alimentación, de soledad, de vivienda, de respeto, de amistad, de solidaridad, de afectividad,…y para todas ellas antes de ponernos a ayudar debemos reconocer qué le pasa al que tenemos al lado, saber leer su corazón, para después poder ayudarle y saber que si el que tengo al lado está bien yo voy a estar mucho mejor, porque nos necesitamos los unos a los otros.

En el tiempo que duró el testimonio de Javier y la posterior dinámica,  pretendimos que fuese un momento de reflexión, un paréntesis ante la vorágine que llevamos en nuestro día a día. Nos levantamos, vamos deprisa a arreglar a los niños, nos vamos a trabajar, preparamos comidas, uniformes, exámenes, llega el fin de semana, la compra, salir, intentar disfrutar,…y al final, pasan y pasan las semanas y muchas veces lo único que hacemos es correr y correr y la pregunta sería ¿para qué?, ¿qué es lo que quiero conseguir?, ¿a dónde quiero llegar?, ¿soy feliz?...Ante estas preguntas cada uno tendrá sus respuestas, a las que no hay respuestas, ni buenas ni malas, que cada uno va eligiendo.

Lo que no llegamos a ver en muchas ocasiones, es que todas estas cosas las hacemos con el otro y que necesitamos a los demás para hacerlas y poder estar bien. Y que cuanto mejor estén los demás, mejor vamos a estar nosotros.

Por lo que es fundamental saber cómo está el otro, saber leer sus sentimientos, sus emociones, sus necesidades,….al fin y al cabo saber cómo está su corazón y empatizar con los demás y con los más débiles.

Finalmente compartimos en el gimnasio un poco de pan y agua como símbolo del ayuno en la campaña del hambre, para solidarizarnos con aquellos que no tienen comida.